Brujas, la ciudad belga más encantadora

Muchos de los turistas que visitan esta joya en Bélgica deciden pasar pocas horas para tomar unas fotos de recuerdo de los bonitos canales. Normalmente, se hacen excursiones de un día a Brujas y la cercana Gante. Lo que no saben es que en la “Venecia del norte” hay mucho más que ver y hacer. A continuación, te descubrimos los lugares más interesantes y desconocidos de Brujas.

La ciudad de Brujas, o Brugge, se encuentra a apenas 90 kilómetros de Bruselas, desde donde se pueden coger trenes cada hora. Una vez allí, la estación se encuentra a unos veinte minutos a pie hasta el centro histórico de la ciudad, la parte más turística y visitada. Puedes coger el transporte público para moverte por la ciudad, pero estarías perdiéndote el encanto real de Brujas, con sus características casitas, canales y puentes. No es de extrañar que en el año 2000, entrase a formar parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Desde la estación al centro, puedes desviarte un poco y deleitarte con el romántico lago y parque Minnewaterpark. Ya en la Grote Markt, o Plaza del Mercado, podrás deleitarte con las pintorescas fachadas de colores y el Campanario Belfort. Justo al lado, se encuentra la Plaza Burg, donde se encuentra el Ayuntamiento, la extraordinaria Basílica de la Santa Sangre y el Palacio de Justicia. En el famoso Puente de San Bonifacio, se está la Iglesia de Nuestra Señora, o Onze-Lieve Vrouwekerk y a pocos minutos podrás admirar la Catedral de San Salvador.

Existen numerosos museos, unos más visitados que otros, pero todos podrán enriquecer tu visita. Los más destacados son los siguientes: Museo Groeninge (pintura flamenca), Museo Membling o Sint-Janshospital (instrumentos médicos y arte del siglo XV), Museo de Tortura, Museo Historium (historia de Brujas), Museo de las Patatas Fritas, Museo Choco-Story, Museo de la Cerveza y Museo del Diamante.

En el bonito Rozenhoedkaai, o Muelle del Rosario, la mayoría de la gente toma la típica foto de la ciudad. Algunos de los canales más fotografiables y encantadores podrás verlos en barco o a pie (esta es la opción más recomendable). Pásate también por las plazas de Jan van Eyck y la de los Curtidores.

El Begijnhof, o beaterio, construído en la época medieval como residencia de mujeres sin hogar. Existe un pequeño casa-museo donde podrás aprender sobre el estilo de vida de las monjas del lugar.

Tu visita a Brujas no estará completa hasta que hayas probado los magníficos gofres, tan típicos de Bélgica. El mejor establecimiento donde conseguir uno, Chez Albert, está en la callejuela que une la Grote Markt y la Plaza Burg.

Fotografía © Jacob Surland

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