Como conocer París en dos días

París es una de esas ciudades que debería ser necesario visitar al menos una vez en la vida. Por esta razón y por la multitud de viajes express que se han puesto de moda en los últimos años, os ofrecemos está pequeña guía para poder conocer lo máximo posible la ciudad en un par de días.

Primera mañana

Comenzamos la visita por la ciudad en Promenade Plantée, una vía ferroviaria antigua que ha sido convertida en un paseo uniendo la Bastilla y el Bois de Vincennes. Estos 4 kilómetros ofrecen unas vistas espectaculares de la ciudad que no debes perderte.

Tras pasear por este lugar natural, cambiamos el verde para trasladarnos a la parte más rosa de la ciudad, la zona romántica. Lo mejor es pasear tranquilamente por la orilla del Sena y perderse por la Île de Saint Louis.

Cruzando el puente de Saint Louis nos encontramos con la archiconocida Notre Dame, imprescindible en nuestra visita a la ciudad, pero te recomendamos que no te centres solo en lo más conocido, ya que hay pequeñas joyas escondidas y menos conocidas, entre ellas una cercana a este lugar, la Sainte Chapelle, de estilo gótico y con unas vidrieras espectaculares.

Nuestra próxima parada es el Musée du Louvre. Es impensable ver este museo en un rato, ya que los expertos aseguran que necesitaríamos más de un mes para verlo tranquilamente, pero si te interesa entrar puedes elegir alguna de las salas. La joya del museo es la conocida Gioconda, pero para poder verla en primera fila es necesario esperar aproximadamente 20 minutos, pues siempre hay mucha gente expectante ante su mirada.

Si decides no entrar, al menos acércate a su entrada y aprovecha para conocer y fotografiarte con la pirámide de entrada al museo y en el parque que hay que atravesar para llegar hasta él.

Es la hora de visitar a Napoleón, para ello nos dirigimos al Arco de Triunfo pudiendo subir a la parte más alta y divisar gran parte de la ciudad. En la parte baja se encuentra la tumba del Soldado Desconocido, con una llama que nunca se apaga.

Del Arco de Triunfo convergen muchas avenidas, una de ellas, la principal, son los Campos Elíseos, por lo que continuaremos la visita atravesando los dos kilómetros de esta estupenda calle por donde, en la antigüedad, paseaba la aristocracia francesa y en la que en la actualidad conserva su lujo con la multitud de tiendas que hay en ella.

Desde aquí iremos a conocer el Musée d´Orsay. Este museo se encuentra en una antigua estación de tren y en el interior encontramos numerosas obras del siglo XIX de los autores más conocidos: Renoir, Seurat, Van Gogh… No te fijes solo en las obras de estos artistas, el edificio donde te encuentras es alucinante.

Primera tarde

Continuamos nuestra ruta por el parque más conocido de París, los jardines de Luxemburgo. Además de lo especial que es ver los columpios antiguos y el carrousel, si se viaja con niños es uno de los lugares que más les va a gustar ya que se organizan muchas actividades para ellos.

Otra parada que debemos hacer es la del Musée National du Moyen Âge, aunque es más conocido como el Musée Cluny. Con una colección increíble podrás teletransportarte a la época romana y a la Edad Media. El tesoro del museo es un conjunto de tapices entre los que destaca la Dama del Unicornio.

Y llegamos al lugar más especial, sin duda, de París, la gran Torre Eiffel. Esta creación de más de 300 metros de altura te dejara absorto. Es posible subir a ella, teniendo varios pisos en los que podrás admirar, entre otras cosas, el despacho de Eiffel. Cuando llegues a la parte más alta, si el tiempo lo permite, podrás divisar más 60 kilómetros de distancia. Además, de noche, la torre se convierte en un faro, un juego de luces que no puedes perderte.

Después de maravillarte con la Torre Eiffel, es hora de poner los pies en el suelo, esta vez para callejear por las calles de la zona Rue Mouffetard, te gustarán ya que sus sonidos y sus tiendas te llevarán a la antigüedad y podrás adquirir algunas de las variedades de queso del país.

Llega la hora de tomarse un respiro, para ello nos dirigimos al Boulevard Saint Germain, donde se encuentran los cafés y bistrots frecuentados, entre otros, por Hemingway.

Y para terminar el primer día de nuestra ruta, no nos podemos ir de París sin visitar el barrio con peor fama de la ciudad, Pigalle. En sus calles podrás encontrarte el famoso Moulin Rouge y el Au Lapin Agile. En esta zona encontrarás bares y discotecas de todos los gustos. Si prefieres algo tranquilo después de tan ajetreado día, te recomendamos Montmartre.

Segunda mañana

Comenzamos el día con un agradable paseo por el Canal St. Martín, y la visita será mucho más placentera si se realiza el domingo, pues en este día se forma un rastro de vendedores callejeros muy interesante. Si no tienes la suerte de coincidir este día, no te preocupes, el canal esta repleto de cafés y boutiques, un lugar especial para desayunar.

Después de coger fuerzas, nos dirigiremos al Parc de la Villette, donde podremos contemplar su principal atractivo futurista, la Cité des Sciences et l´Industrie. Se trata de un museo de la ciencia interactivo, con un acuario y un planetario. Además cuenta con una sala de conciertos y un museo musical con más de 4500 instrumentos. Otras curiosidades de este lugar es su cine al aire libre y su submarino francés, muy antiguo.

Continuamos nuestra ruta dirigiéndonos hacia el Institut du Monde Arabe, un extraordinario edificio en el que podemos encontrar en su interior numerosos elementos árabes. Pero su visita no es por su interior, es necesario fijarse en su fachada, en la que se entremezclan elementos árabes modernos y tradicionales con los más occidentales. Sus celosías consiguen que el interior parezca una ciudad mediterránea.

Después de visitar a los árabes, continuamos con el mundo verde y natural, esta vez visitando el Jardin des Plantes, un jardín botánico inaugurado por Luis XIII y utilizado por este para cultivar sus hierbas medicinales. En la actualidad podemos encontrar invernaderos tropicales, un pequeño zoo y el Museo Nacional de Historia Natural, con grandes piezas que no te dejarán indiferente, como por ejemplo un esqueleto de ballena blanca.

Llega la hora de comer, y te recomendamos que vayas al barrio Latino de París, en esta zona nos encontraremos con la Gran Mezquita de París, inspirada en la Alhambra de Granada. Puedes probar el cuscús de cordero, y disfrutar del hammam, con masajes y baños sensuales mientras tomas una infusión de té de menta.

Después de relajarnos, nos acercamos hasta el Panteón, un templo construido en la época de Luis XV y donde podemos encontrar en su interior los restos de ilustres personajes de Francia como Marie Curie. Además podrás admirar el gran péndulo con el que Foucalt realizó su famoso experimento para demostrar la rotación de la tierra.

Segunda tarde

Empezamos nuestra última tarde en París visitando el Museo Picasso, con una gran colección de las obras más conocidas del pintor español. Este museo se encuentra ubicado en el Hôtel Salé.

Más tarde nos dirigimos a uno de los lugares con una de las colecciones más impresionante de arte moderno, este es el Centro Pompidou. Podemos encontrar grandes obras de arte surrealista y cubismo, y una muestra de pop art.

Dejamos los museos y las colecciones a un lado para visitar la Place des Vosges. Situada en el centro del barrio Le Marais, en este lugar y en sus alrededores podremos disfrutar de edificios señoriales con grandes historias en su interior. Es muy recomendable dar un paseo por sus calles aledañas con multitud de bares, boutiques y restaurantes.

Nuestra visita esta llegando a su fin, ahora nos dirigiremos hacia el barrio judío, se encuentra en el mismo Le Marais (realmente son dos calles de este barrio), para pasear por la Sinagoga y si te entra hambre degustar un falafel.

Para concluir nuestra ruta, visitaremos el Cementerio Père Lachaise, el más visitado del mundo, en el que encontrarás unas esculturas funerarias espectaculares al pasear por sus senderos y en el que descansan personajes muy importantes de la talla de Chopin o Oscar Wilde, aunque la tumba más visitada sin ninguna duda es la de Jim Morrison.

Y acabaremos oyendo las campanas de una iglesia, esta vez la de Saint Julien le Pauvre, esta construcción de estilo flamígero del siglo XVI destaca por sus gárgolas y por sus enormes campanas.

Está claro que es imposible conocer todos los rincones de París en dos días, esta solo es una pequeña muestra de la ruta que puedes seguir para aprovechar al máximo el poco tiempo del que dispones, aun así quedan muchos lugares casi de obligada visita, por lo que puedes modificar el trayecto como gustes, aunque te recomendamos que lo hagas con un mapa delante, ya que la ciudad es muy grande y puedes perder mucho tiempo para ir de un lugar a otro.

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