Hotel Habana Libre – Biografía De Un Gigante

¿Que visitante de la capital cubana puede pasar por alto la presencia del hotel Habana libre dentro de la fisonomía de la ciudad?. Su imponente figura, erigida en lo alto de una colina , comanda una de las zonas más representativas de la capital cubana.:La Rampa capitalina. Su ubicación quizás es lo que más lo distingue , pero no debe pasar desapercibido tampoco para un buen observador algunos sutiles detalles, como las luces que emana su estructura cuando recibe la luz solar y la peculiar manera que utiliza para  representar  parte de lo mejor de la pictografía cubana. Aunque no esta considerado el hotel insignia de Cuba, condición que  ostenta el Hotel Nacional, si es uno de los más conocidos dentro de los hoteles en Cuba.

El hoy Hotel Habana Libre fue inaugurado el 19 de  marzo de 1958 después de tres años de construcción, al costo de 24 millones de dollares. Contó en sus inicios con 630 habitaciones distribuidas en 30 pisos, siendo así en su momento uno de los edificios más altos de Latinoamérica.   El día inaugural , la empresa norteamericana Hilton a la cual se le había confiado  durante los siguientes  veinte años la administración de la institución,  se empeñó en encandilar a los presentes .En la entrada principal del hotel, los lujosos automóviles de los invitados eran recibidos por altos porteros, bien afeitados hasta el pié de patillas, engalanados con un impresionante vestuario compuesto por casco forrados en telas de colores, terminados en plumas sugestivas, lazos elegantes ceñidos al cuello, banda de tela de colores enrolladas a la cintura y lustrosos zapatos, todo lo cual realzaba la ya regia personalidad de aquellos jóvenes escogidos por su distinguida estampa para realizar aquel trabajo. Los dueños de la Hilton querían ganar la carrera de la competencia empezando a hacer las cosas bien desde el principio. Con la concesión a la famosa  Hilton Hotels Corporation, los dueños pretendían asegurar los servicios de la institución con la presencia del turismo norteamericano, cosa que lograron por solo unos pocos meses.

El Hilton de La Habana era un antiguo proyecto del Dr. Mario Lazo, un exitoso abogado de la sociedad habanera de aquella época. Lazo  estimulado por el contrato de que la Hilton  suscribiera en 1948 con el gobierno de Puerto Rico para construir un hotel en San Juan y que le garantizaba al gobierno  puertorriqueño las dos terceras partes de las ganancias del hotel , trató de hacer negocio con la empresa estadounidense pero no encontró oídos receptivos entre los poderosos cubanos de finales de los 40. Lo intentó  con el gobierno, con organismos autónomos y hasta con  la Caja del Retiro Azucarero pero no pudo concretar el negocio. El proyecto durmió por un tiempo, pero como era de esperar ante la posición que estaba cogiendo el destino turístico cubano dentro del mercado de Norteamérica, renació contando con el interés financiero de la Caja de Retiro y Asistencia Social de los Trabajadores Gastronómicos.

Al principio se pensó construir en un sitio diferente al que ocupa hoy en día. El proyecto inicial se concretaría en el municipio de Centro Habana, un poco más cerca de la zona antigua de la ciudad, pero por suerte los dueños se percataron del fenómeno que se venia dando en cuanto al desplazamiento del centro de la ciudad hacia la región conocida por el Vedado y se decidieron a ubicarlo justamente en su corazón comercial: La Rampa. La primera piedra se puso en 1955 en un área curiosamente deshabitada de la apetecida zona, que ya contaba con comercios, oficinas de importantes empresas, varias sucursales bancarias, la principal cadena de difusión radiotelevisada de la nación y algunos otros hoteles como el San Johns, el Capri y el Nacional.

El Hotel Habana Hilton  comenzó a colocarse excelentemente en la preferencia de los turistas que se interesaban en pasar sus vacaciones en Cuba ;pero no duró mucho sus  tiempos de bonanza pues solo 10 meses después de quedar inaugurado, triunfó el proceso revolucionario que se venía gestando paralelamente en la isla y casi al unísono empezaron los conflictos con el gobierno estadounidense y las empresas en la isla relacionadas con la nación norteamericana. En estos primeros años de la Revolución Cubana los empresarios del Hilton venía realizando despido en masas y reclamaciones de dinero al Gobierno Revolucionario bajo el pretexto de que el Hotel estaba en quiebra; así se sucedían constantemente los problemas de costo y de salarios de los trabajadores, amenazando con una rebaja de personal y el bloqueo de la entrada de los turistas en el país. Esta última era una posibilidad latente, debido a la influencia de la empresa hotelera en el mundo. La cifra exigida por Hilton al Gobierno Revolucionario era de dos millones de pesos para poder según él poder sufragar los gastos y mantener el Hotel abierto. El Gobierno Revolucionario, con el fin de evitar el conflicto y el despido de una gran cantidad de trabajadores le concedió el crédito a la empresa.

Desde los días posteriores al triunfo y durante tres meses, la Suite continental en la  habitación 2324, fue utilizada por Fidel Castro como puesto de mando de la revolución, donde celebraba conferencias de prensa y atraía hacia las instalaciones del hotel a muchas personalidades internacionales que querían conversar y conocer al líder cubano. Otro de los rápidos vínculos entre el edificio y el proceso revolucionario fue la presencia en dos pisos del hotel de la primera representación diplomática de la Unión Soviética en la isla  La situación entre la Hilton y el Gobierno Revolucionario se tornaba día a día más difícil, se llegó a comprobar incluso la participación de personas vinculadas a la administración del hotel con un plan de atentados contra la figura de Fidel Castro. Finalmente el  11 de Junio de 1960 fue intervenido el hotel pasando a llamarse entonces y hasta hoy, Hotel Habana Libre.

A partir de su nacionalización, y junto al cambio de sentido que cobró el país, derivante entre otras cosas en eliminar los casinos de los hoteles y las apuestas en  general, la institución tuvo que enfrentar la súbita perdida de su interés turístico que no empezó a crecer paulatinamente hasta mediados de los años 70 con la presencia de turistas provenientes de Canadá y de los antiguos países socialistas sobre todo. Sus instalaciones sufrieron algunas modificaciones y cambios de nombre, entre los que pudiéramos mencionar la conversión del lujoso casino de juego en el Salón  de los Embajadores y el restaurante Trader Vick’s que pasó a llamarse Polinesio. Durante ese tiempo hasta que volvió a beneficiarse por el año 1974 del fluido turístico,  el Hotel Habana Libre dada sus  inmejorables instalaciones sirvió de sede de los más importantes  eventos nacionales e internacionales de los que Cuba fue anfitriona.

Larga es la lista de figuras cimeras que han pasado por el Hotel desde su apertura, con independencia de las que están relacionadas directamente con el gobierno cubano en los tiempos que alojó a la máxima dirigencia revolucionaria, habría que mencionar además  a primeros mandatarios de visita en  la isla; Valentina Tereskova, la primera mujer cosmonauta del mundo; Elizabeth (Liz) Taylor, Terry Moore, Sara Montiel , la cupletista española ; los artistas del celuloide mexicano Dolores del Río y Arturo Córdova, a los que se unió, Mario Moreno, mundialmente conocido como Cantinflas ; Pedro Rico, el formidable cantante español; y más para acá en el tiempo Matt Damon y  Naomy Cambell entre muchísimas figuras norteamericanas de glamour universal que casi de manera furtiva han visitado las instalaciones del hotel, violando las normativas gubernamentales estadounidenses relacionadas con el embargo económico a Cuba.

En la década del noventa, debido al auge que ha experimentado el turismo en Cuba, se crean tres grupos hoteleros: Gran Caribe, Horizontes Hoteles e Isla Azul, esta última de turismo nacional. El Habana Libre pasa entonces al Grupo Hotelero Gran Caribe y se produce la administración mixta con España a través del Grupo Guitar Hotels, para más tarde acordarse la administración conjunta con el grupo hotelero español Hoteles Tryp que se ocupa de una renovación de sus instalaciones para adecuarlas convenientemente a los requerimientos del actual mercado turístico.

El nuevo Hotel Habana Libre Tryp abrió sus puertas en Diciembre de 1997 con las obras más representativas de la plástica y la artesanía cubana, totalmente remozadas como la de Alfredo Sosabravo, situado a la entrada del Restaurante Buffet ; a las que añade en el vestíbulo la preciosa clepsidra, obra de la conocida artista cubana Rita Longa.

Hoy como ayer continua siendo el hotel más emblemático de la ciudad, con quinientas cincuenta habitaciones, siete suites y treinta y una junior suites así como habitaciones para fumadores. Entre sus ofertas se destacan tres restaurantes: Polinesio, Caribe y El Barracón ; dos restaurantes de comida rápida, la cafetería La Rampa y un restaurante Buffet. Tres bares : El Patio, Siboney y Las Antillas. El Hotel ofrece otros servicios: Centro de Negocio, Galería Comercial moderna en el vestíbulo, salas de conferencias con capacidad para dos mil personas, peluquería y barbería, banco, piscina, aparcamiento para doscientas plazas, servicios de lavandería. En la planta 25 está situado el Salón Panorámico Sierra Maestra y el Cabaret Discoteca Turquino, dotado de un techo retráctil desde donde se abre un espléndido mirador sobre el Caribe cubano.

El hotel Habana Libre ,el gigante de la hoteleria nacional lo espera si decide por el destino Cuba en sus viajes al caribe.

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