El Palacio Ducal de Lerma, Burgos

El Palacio Ducal de Lerma, Burgos

Explora este maravilloso Palacio ducal de Lerma y conoce la historia que encierra sus muros, situado en Burgos, España

El Palacio Ducal de Lerma, Burgos
El Palacio Ducal de Lerma, Burgos © Lumiago

El Palacio Ducal  se localiza en el Conjunto Ducal de Lerma, en la provincia de Burgos, España, constituye la manifestación de poder de Francisco de Sandoval y Rojas valido de Felipe III, más conocido como el duque de Lerma.

El duque de Lerma fue el hombre más poderoso de España durante veinte años, trasladó la corte temporalmente a Valladolid durante cinco años. Con esta figura se inició el valimiento real, ostentó un gran poder hasta tal punto que el propio Felipe III antes de morir lo alejó de la corte. 

El duque decidió renovar su pueblo de Burgos basándose en las ciudades ideales como la famosa Sforzinda diseñada por Antonio Averlino “Il Filarete”, aunque la idea del duque se inclina hacia la creación del ideal de ciudad contrarreformista. Para la creación de la misma parte de la villa medieval que se encontraba edificada en torno a un cerro.

Decide edificar en primer lugar un palacio, palacio que constituirá su residencia. Esta arquitectura se lleva a cabo entre 1604 y 1605, se trata de una obra de Francisco de Mora y que fue terminada por Juan Gómez de Mora tras la muerte del primero. Actualmente conservamos todos los documentos y planos relacionados con la construcción de la obra.

Esta construcción parte de un castillo medieval y se integra dicho castillo en la nueva construcción porque es parte del linaje del duque y a partir de ahora sucederá siempre con los edificios posteriores, ya que la antigüedad será una señal distintiva de la nobleza.

Posee una destacable escalera claustral, un patio en dos pisos con arcos sobre columnas y una planta superior adintelada con columnas adosadas. En un principio el palacio carecía de las torres que podemos apreciar en la actualidad.

Destaca por su gran sobriedad y horizontalidad. En general, dentro del conjunto perdura la idea del cuadrado que hace referencia a las formas escurialenses, y la ornamentación que se realiza sobre todo en los vanos. La mayor atención se dedica a la parte central, los escudos del linaje a dos lados. 

Una gran novedad es que no hay recursos defensivos, se necesita un palacio que se relacione con la ciudad, que permita la relación con la ciudadanía, y muestre el nuevo poder de sus ocupantes, como por ejemplo el palacio de la Rúa, el cual se va a un carácter más abierto.

En cuanto al patio interior, en el cuerpo inferior hay arcos de medio punto por cada lado. Los fustes son piedra de una sola pieza. En el cuerpo superior las columnas no sostienen arcos sino un friso corrido y entre medias hay balcones de hierro y ventanas que en su día fueron de madera de nogal.

Se mantiene en todo momento la idea de cuadrado que nos recuerda a El Escorial y nos remite a las formas escurialenses.

Este palacio se encuentra a su vez, vinculado a una plaza porticada, ya que sería el marco de prestigio para las fiestas protagonizadas por el duque. Una curiosidad es que este palacio está conectado a pasadizos que recorren la ciudad y comunicaba con los edificios religiosos para que el duque pudiera moverse con libertad sin mezclarse con el pueblo.

Durante la invasión napoleónica fue usado como cuartel general, momento en el que pierde sus chapiteles. También se empleó como cárcel durante la guerra civil española. Y actualmente es uno de los Parador Nacional de Turismo de mayor esplendor y elegancia.

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